Simplemente fue una pesadilla...
Aquel largo pasillo lleno de rosas espinosas entre sombras, que rasgaban nuestras piernas y brazos al caminar, y nos infundían el dolor más profundo que jamás se ha podido tolerar.
Simplemente el temor nos contaminó el corazón, llenando cada milímetro del espacio con tristeza y dolor, dejándonos en el vacío de la nada... Dejándonos en una vida sin enseñanza, colmada de ignorancia y fuera del ángulo aprendiz; en el desasosiego.
By Eduardo L. Caraballo M.
31/Mayo/2012
23:40
By Eduardo L. Caraballo M.
31/Mayo/2012
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