lunes, mayo 28, 2012

Cuarto Lóbrego

Quiero dejar de creer, quiero dejar de explicarme tantos por qué...
Aquí estoy sentado frente a ésta pantalla, tratando de escribir algo quizás incoherente, una mezcla de sentimientos que son inexplicables, hasta para mí mismo. Mirando una luz, que hace resaltar la oscuridad de mi habitación; habitación fría y silenciosa.
Tratando de pensar, de no llorar, de amar sin mirar atrás, de enfocar cada uno de los complicados pensamientos que invaden este pequeño cerebro que ni siquiera es capaz de funcionar al 100%.
Tratando de escribir algo, más allá de un estúpido pensamiento sin ínfulas de literato. Simplemente quiero expresar mucho de mi, que nace de la nada y que no entiende explicación.
Sigo en la misma habitación; ahora fría, silenciosa y oscura, silenciosa y oscura.
Tratando de dormir para despertar igual que siempre, con una mezcla de orgullo y decepción; de tristeza y alegría; de amor y desamor.
Quien me conoce, no me conoce de verdad; quien dice confiar, no confía; quien dice amistad, no es amigo; quien me enfrenta, no acepta la verdad; quien amenaza, no sabe luchar.
A veces no vale la pena pensar, a veces no vale pena. Es como una tormenta que aún no cesa, como la calma que nunca llega, como la carretera que nunca acaba.


By Eduardo L. Caraballo M.
28/Mayo/2012
02:44am
12:35pm

No hay comentarios:

Publicar un comentario