Y ahora yo, me quedo aquí con esta tristeza, y ahora yo, me quedo aquí de brazos cruzados viéndote partir.
Con lágrimas atrapadas, con un nudo en la garganta, y un corazón entristecido que grita en silencio tu partida.
Y ahora yo, me quedo aquí buscando un sentido a esta extraña vida, buscando sentido a lo que no tiene, viéndote partir.
Aprendiendo a odiar al número 26, que no tiene culpa, pero al mismo tiempo es complice en silencio de tu partida.
Y ahora yo, me quedo aquí pensándote, sin saber qué hacer, sin un plan, y sin fuerzas, y viéndote partir.
En el silencio gritando, con los sueños quebrados, y la pesadilla viva de tu partida.
Te marchas y me dejas.
By Eduardo L. Caraballo
26/NOV/2013 -2014
16:22
No hay comentarios:
Publicar un comentario