Si, estaba sentado frente al espejo mirando a mí alrededor, una imagen paralizada en el tiempo, un tiempo muerto con alguna que otra esperanza agonizante.
Frente a un espejo corriendo a mil por segundo, lleno de interrogantes, de dudas, de millones pensamientos quebrados como el mismo espejo contra el piso. Parecía la peor tragedia que podía suceder, pero era tan minúscula.
Suerte, muchos dicen que todo depende de eso, pero me niego a adoptar esa idea.
Miré al cielo, cautivado me sonrió con millones de estrellas y diciendo lo que muchos dicen "La esperanza es lo último que puedes perder". Entendí entonces que tenía que seguir, aun cuando sintiera que las ilusiones transformadas en esperanzas se convirtieran en opacas luces dentro de la realidad que acecha como una molécula de cianuro.
By Eduardo L. Caraballo
24/Julio/2011
11:50pm
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